domingo, 6 de marzo de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
Cómo cambiar las cuerdas en puentes tipo Floyd Rose
a.
Los puentes del
tipo Floyd Rose fijan la cuerda al puente mediante un mini mecanismo que
funciona por presión por lo que hay que cortar la cuerda y eliminar el barril.
Asegúrate primero de que tu sistema es exactamente ese. Hay algunos donde no es
necesario cortarlo, no sea que eches a perder tus cuerdas así porque sí.
b.
Relaja la tensión
del cierre e inserta el extremo de la cuerda que acabas de cortar entre el
caballete y la pieza que presionará la cuerda. Mantén el extremo de la cuerda
en su lugar, presiona primero usando las manos y luego la llave allen. La
cuerda debe quedar sujeta fuertemente.
c.
Lo complicado con
estos puentes es mantener el equilibrio de fuerzas que se establece entre los
resortes que sostienen al puente y la tensión de las cuerdas. Si hay más
tensión en las cuerdas verás que el puente se levanta y si por el contrario,
hay más tensión en los resortes el puente se cae hacia atrás. Para mantener ese
equilibrio y por consiguiente el puente plano, es necesario que abras un
candado a la vez. Abres un candado, cambias el par de cuerdas, las afinas,
cierras el candado y ya puedes abrir el siguiente.
d.
Veamos ahora cómo
fijas la cuerda a la clavija. Pasa un par de vueltas alrededor del barril de la
clavija y al final introduce el cabo por el agujero de la clavija y jala fuerte
para que apriete el nudo. Para afinar la cuerda, yo te recomiendo que jales de
ella a la altura de las pastillas (como arco con flecha), mientras poco a poco
vas dando de vueltas a la clavija hasta que sientas una tensión moderada. Al
final, con unas pinzas corta la cuerda dejando un pequeño cabo corto
sobresaliendo (uno o dos centímetros).
e.
Cuando ya hayas
colocado el par de cuerdas correspondiente al candado que abriste, coloca el
tornillo y su prisionero en su lugar pero déjalas sin apretar. Ve a los micro afinadores
del puente (figura F) y asegúrate de que estén más o menos a medio recorrido.
Ahora afina la guitarra hasta casi la afinación justa, un poquito más baja de
lo que debería ser para cada cuerda y ahora si aprieta el tornillo del candado,
no sobre aprietes, digamos aprieta firme pero “al llegue” solamente. La
afinación debe ser básicamente buena, sólo estarás a unas centésimas de la nota
justa.
f.
Las cuerdas nuevas
pueden sufrir cambios bruscos de afinación y para eso están los micro
afinadores en el puente (afinación fina). Estos nos permiten una variación de
medio tono, más o menos, sin necesitad de abrir el candado, así que después de
todo el show ajusta la afinación de las cuerdas una por una.
Puntos importantes
a. Cuando
cambies las cuerdas no las quites todas a la vez, desafínales más o menos igual
y ve cambiándolas una por una. Cuando tengas la cuerda cambiada no la subas más
de un tono por arriba. Si lo haces corres el riesgo de tirar más allá de lo que
la cuerda espera y puedes comunicar al mástil una tensión enorme. Recuerda,
cambia las cuerdas de una en una.
b. Cuando
cambies las cuerdas en una guitarra con puente tipo Floyd-Rose, se cuidadoso
con los candados, pues la experiencia te acabará diciendo que si te pasas de
presión cuando atornilles, las cuerdas se vuelven más frágiles por ese punto.
c. Venden
unos pequeños aparatitos de plástico en las tiendas que sirven para dar de
vueltas a las clavijas de una forma mecánica llamados “encordador”. Cuestan muy
poco y te van a ahorrar mucho tiempo a lo largo de tu vida como guitarrista.
Acostúmbrate a usarlos. Está demostrado que funcionan.
d. Cuando
hayas cambiado las seis cuerdas deberás hacer lo siguiente: estira suavemente
la primera cuerda (libre). Vuelve a hacerlo de nuevo, ahora mientras pulsas el
traste cinco. Y otra vez lo mismo con el traste doce. Se trata de que la
tensión de cada cuerda quede preparada para funcionar como es debido (ya sabes
que hasta que se pone a punto, un juego nuevo se descompensa durante un tiempo)
Esos tirones que deberás dar a las cuerdas serán suaves. No te pases. Cuando lo
hayas hecho con las seis cuerdas afínalas todas.
Cuidado de las
cuerdas
1. Fíjate
en los lugares por dónde se apoya la cuerda, en la cejuela y en el puente,
procurando que no haya ningún pequeño obstáculo que entorpezca el asiento de la
cuerda. Consejo: Toma un lápiz (6b o superior) y raya un poco la superficie
donde se apoyará la cuerda. Esto deja una pequeña película de grafito que hace
de lubricante, y facilita los batidos de la vibración.
2. Cómprate
un afinador. Si subes las cuerdas en exceso no vas a obtener el rendimiento que
se espera de ellas, porque las cuerdas se fabrican para funcionar a una tensión
determinada. Un mástil de guitarra soporta más o menos unos cincuenta kilos de
tensión constantemente y es un sistema de equilibrio. Si afinas mucho más
arriba o más abajo que antes, le estás sumando o restando mucha tensión al
mástil, y el resultado puede ser taller o guitarra nueva. Tú decides.
3. Acostúmbrate
a limpiar las cuerdas con un pequeño paño suave cuando acabes de tocar. Retira
suavemente la película de sudor que hay sobre la superficie de la cuerda;
también por la parte de abajo. Hay muchos productos en el mercado que se
aplican sobre la cuerda después de haberla limpiado. En general se basan en el
principio de proteger la cuerda con una película de producto que contiene
elementos antioxidantes o lubricantes. Tienes que ir probando y decide por ti
mismo. Está comprobado. Si limpias las cuerdas duran mucho más y lo que es
mejor, suenan mucho mejor.
Cómo cambiar las cuerdas de tu guitarra clásica
1. Pasa
el extremo de la cuerda a través del orificio del puente hasta que salga por el
otro lado. El cabo que sale por el extremo de abajo deberá ser más flexible que
el resto de la cuerda y con él deberás hacer el nudo.
2. Tira
de la cuerda, haz un lazo y asegúrate que tienes suficiente margen como para
conseguir un nudo de tres vueltas (pueden ser menos pero es mejor asegurarse),
es preferible que te sobre un poco de cuerda que al revés.
3. Pasa
el cabo por arriba de la cuerda y luego por debajo, así conseguirás el primer
nudo. Si no desmontaste todas, fíjate en las cuerdas de al lado para ver cómo
se hicieron los nudos.
4. Repítelo
un par de veces y tira fuertemente de la cuerda en dirección a la boca de la
guitarra. Tiene que quedarte un nudo aproximadamente igual al que verás en la
foto. Si al tirar se suelta deberás comenzar de nuevo.
5. Estira
la cuerda y llévala hasta la clavija que corresponda, luego inserta el cabo en
el orificio dejando un poquito de cuerda libre (la cuerda entra en sentido de
abajo a arriba). Pasa una vuelta alrededor del eje de la clavija (fíjate en la
foto).
6. Comienza
a dar de vueltas a la clavija hasta que la cuerda tenga tensión y alcance la
nota adecuada. Una vez afinada la cuerda debe quedar aproximadamente como en la
fotografía.
Acostúmbrate a limpiar
las cuerdas con un pequeño paño suave cuando acabes de tocar. Retira suavemente
la película de sudor que hay sobre la superficie de la cuerda; también por la
parte de abajo. Hay muchos productos en el mercado que se aplican sobre la cuerda
después de haberla limpiado. En general se basan en el principio de proteger la
cuerda con una película de producto que contiene elementos antioxidantes o
lubricantes. Tienes que ir probando y decide por ti mismo. Está comprobado. Si
limpias las cuerdas duran mucho más y lo que es mejor, suenan mucho mejor.
Puntos importantes
a. Cuando
cambies las cuerdas no las quites todas a la vez, desafínales más o menos igual
y ve cambiándolas una por una. Cuando tengas la cuerda cambiada no la subas más
de un tono por arriba. Si lo haces corres el riesgo de tirar más allá de lo que
la cuerda espera y puedes comunicar al mástil una tensión enorme. Recuerda,
cambia las cuerdas de una en una.
b. Cuando
cambies las cuerdas en una guitarra con puente tipo Floyd-Rose, se cuidadoso
con los anclajes de la cejuela, pues la experiencia te acabará diciendo que si
te pasas de presión cuando atornilles, las cuerdas se vuelven más frágiles por
ese punto.
c. Venden
unos pequeños aparatitos de plástico en las tiendas que sirven para dar de
vueltas a las clavijas de una forma mecánica llamados “encordador”. Cuestan muy
poco y te van a ahorrar mucho tiempo a lo largo de tu vida como guitarrista.
Acostúmbrate a usarlos. Está demostrado que funcionan.
d. Cuando
hayas cambiado las seis cuerdas deberás hacer lo siguiente: estira suavemente
la primera cuerda (libre). Vuelve a hacerlo de nuevo, ahora mientras pulsas el
traste cinco. Y otra vez lo mismo con el traste doce. Se trata de que la
tensión de cada cuerda quede preparada para funcionar como es debido (ya sabes
que hasta que se pone a punto, un juego nuevo se descompensa durante un tiempo)
Esos tirones que deberás dar a las cuerdas serán suaves. No te pases. Cuando lo
hayas hecho con las seis cuerdas afínalas todas.
Cuidado de las
cuerdas
1. Fíjate
en los lugares por dónde se apoya la cuerda, en la cejuela y en la selleta
(hueso del puente), procurando que no haya ningún pequeño obstáculo que
entorpezca el asiento de la cuerda. Toma un lápiz (6b o superior) y raya un
poco la superficie donde se apoyará la cuerda. Esto deja una pequeña película
de grafito que hace de lubricante, y facilita los batidos de la vibración.
2. Cómprate
un afinador. Si subes las cuerdas en exceso no vas a obtener el rendimiento que
se espera de ellas, porque las cuerdas se fabrican para funcionar a una tensión
determinada. Un mástil de guitarra soporta más o menos unos cincuenta kilos de
tensión constantemente y es un sistema de equilibrio. Si afinas mucho más
arriba o más abajo que antes, le estás sumando o restando mucha tensión al
mástil, y el resultado puede ser taller o guitarra nueva. Tú decides.
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